Digamos que mi gusto olfativo es particular. Los olores son un tema muy importante ¿cierto?

Últimamente se ha vuelto una obsesión mía, pero me encanta prender velas que huelan rico.

Mis preferidas son las que hacen que mi cuarto parezca pastelería: vainilla, canela, cupcakes, malvaviscos, o un de templo de relajación: lavanda, romero, bergamota, eucalipto etc.

En fin, las velas son increíbles, pero los recipientes que contienen esas velas son el verdadero tema de hoy.

Les confieso que yo soy de esas personas que ama las bolsitas, cajitas, envases, recipientes, contenedores y todo lo que me ayude a organizar y dividir.

No sé por qué soy así, bueno, una teoría lógica sería pensar que mi mamá es exactamente igual y siempre me inculcó la idea de que la caja del regalo era igual de útil que el regalo como tal, así que para mí, los contendedores de velas siempre tienen un potencial escondido que puedes aprovechar para muchas cosas.

Empecemos

1.- Lo primero que necesitas es una vela que se haya terminado; pensemos que le queda más o menos un centímetro de cera verticalmente.

 

2.- Métela al refrigerador o congelador al menos por dos horas. Esto ayudará a que la cera se endurezca y sea más fácil desprenderla.

IMG_2295

3.- Al sacarla del refrigerador, utiliza un cuchillo o tenedor para deshacerla y así poderla sacar en cachitos. Si tienes suerte, la cera saldrá enterita sin romperse, es súper satisfactorio cuando eso pasa.

IMG_2296

4.- Ahora es momento de lavar y remover cualquier pedazo de cera o pegamento. Mójala en agua muy caliente y trata de levantar cualquier etiqueta o rastro pegajoso que haya por ahí. No te preocupes si no puedes quitarlo todo todavía, el chiste, por ahora, es quitar los excesos.

5.- Una vez que hemos eliminado casi todos los excesos de pegamento y cera, es momento de utilizar el remedio secreto de este tutorial: MANTEQUILLA.

 

Sí. Mantequilla. Embárralo todo y empieza a “masajearlo” de tal manera que logres eliminar todos los restos pegajosos/cerosos que quedaron por ahí.

 

6.- Mójalo nuevamente. Esta vez con agua y jabón para quitar lo resbaloso de la mantequilla y devolverle el brillo y nitidez al frasco.

IMG_2297

 

7.- ¡LISTO!, ya puedes aprovecharlos. Evidentemente, lo primero que vino a mi cabeza fueron ideas para organizar mis brochas y pinturas, pero no te limites, todo dependerá de lo que te sirva o acomode a ti; ¿Guardar algodones y Q-tips?, ¿plumas en tu escritorio?, ¿premios para tu mascota?. Éstas son sólo algunas ideas.

IMG_1980

¿Para qué utilizarías tus nuevos recipientes?

 

0
(Visited 32 times, 1 visits today)